En este blog, no solo se publican noticias, también es un espacio para compartir las ideas de mi propia mente, a ustedes, mundo real.
Hoy probé a decir lo siento
desde el fondo de mi corazón. ¿Estás escuchando los latidos de mi mente que
resuenan como ecos en el mundo vacío? Prueba a decir que me amas. Intenta, con
toda el alma. Sé que es difícil, decir cosas que no se sienten, es por eso que
no me engaño. Yo sé que no lo siento. No soy culpable de tus crímenes ni de
ningún otro pecado ajeno. Soy prisionera de mi propia mente. No necesito otra
cárcel. Tengo una propia.
Hoy probé tomar un arma y
disparar en frío, a secas. ¿Escuchaste la bala que impactó en medio de mi
frente mucho antes de que pudiera jalar el gatillo? Prueba a apuntarme
mirándome a los ojos, con serenidad y calma. Sé que no es tan complicado,
después de todo por cuanto has pasado. Sé que te he dañado. Yo sé que jamás tuve
el valor para disparar. Soy culpable de mi cobardía, de mis pensamientos
impuros y terroristas. Soy el primero que corre cuando escucha la palabra
“fuego”. No necesito decirlo. Ya todos lo saben.
Hoy probé oponerme a la
sociedad con ideas innovadoras. ¿Estás escuchando las risas que van dirigidos a
mi inocencia? Prueba a decirme lo que piensas. Lo he hecho muchas veces, y en
todas he fallado. No es fácil, ser firme cuando todo se destruye a tu
alrededor. No intentaré ser amable conmigo mismo. Yo sé de lo que soy capaz y
qué tanta verdad tienen mis palabras. No voy a dar marcha atrás ni voy a
retractarme de lo dicho. Soy cobarde en hechos, pero no en palabras. Así que si
vas a dispararme. Cúbreme los ojos para poder hablarte.
Hoy probé e intenté. Y en todo
fallé. No necesito que me lo recuerdes. Ellos se han encargado de talarlo en
cada hueso. Mi error, mi fallo. No importa qué tan lejos intentes huir, porque
tu sombra siempre te perseguirá. No te dejará sola. Agradécelo y maldícelo. Tú
no eres más que yo. Y como dicen que no
soy nadie, entonces seremos nadie. Tú, el resto del mundo y yo. Así la
vida seguirá su cauce y el mundo seguirá girando. Así no habrá nadie que falle
ni nadie que gane, porque nadie, nadie intenta, nadie prueba. Por ende, nadie
gana ni nadie pierde. Esa es la realidad.
Por eso intenta, prueba, falla
o gana. No importa el resultado final. Y realmente no importa, porque
sinceramente, a nadie le interesa. Sé suficiente público para ti mismo. El
resto vendrá después. Cuando te puedas aplaudir a ti mismo sin lástima y sin
egocentrismo, podrás hacerlo en la gran gloria. Frente a las miles de personas
que habitan este basto mundo, o frente a la corte de ángeles, cuando seas capaz
de escucharte, amarte, ser sincero contigo mismo, también podrás ser capaz de
dispararte. Acabar con esa única bala, los monstruos que residen en tu
interior, en lo oscuro del alma.
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