domingo, 22 de marzo de 2015

SENTIMIENTOS Y TIEMPO

Creo que tengo un asunto que vengo arrastrando desde el cuatrimestre pasado, algo que aún no puedo superar, algo en lo que no puedo dejar de pensar. Tiene un nombre, un apellido, un rostro, y ahora, una historia contigo. Pues bien, el amor es un completo desastre, es una montaña rusa de emociones y a veces, una ruleta rusa.

Había un chico que me comenzó a gustar, intenté hablarle, acercarme a él. Sin embargo, cada vez que lo hacía, sentía que él se incomodaba. Así que decidí olvidarme del asunto y continuar con mi vida estudiantil en la Universidad. Poco tiempo después, comencé a salir con mi actual novio. Todo fue muy rápido, no tenía expectativa alguna sobre nuestra relación. Tal vez acepté sin saber lo que eso implicaba, tal vez sólo me sentía sola y quería la compañía que no podía tener de otras personas.

Bien, tuve una relación bastante normal con mi novio durante un periodo, pero todo cambió cuando me enteré de que el chico que me gustaba, me quería desde un principio. ¡Vaya historia cliché! Hasta parece que me parezco a Cecy, pero bueno, así pasó. Fingí que no me interesaba, pero en realidad estaba muy emocionada, me sentía feliz. Creo que fue tanta mi euforia que perdí los estribos.

Comencé a acercarme a él de nuevo, esta vez, él cedió a mi compañía. Nos hicimos amigos, pero él no lo sabía, que yo también lo quería. Y tras pasar un tiempo con él, me di cuenta de que no estaba bien. Yo tenía novio y lo quería. En entradas pasadas me llegué a quejar de él, pero a final de cuentas, tampoco he hablado sobre lo maravilloso que él. Me limité a criticar a quien nunca me ha juzgado. Y caí en un gran error, me volví egoísta.

Tanto fue esto, que terminé por lastimarnos a todos. Nadie además de mí, fue la responsable de esto. Si me hubiera alejado, si hubiese aceptado la realidad, si me hubiera conformado con lo que tenía. Pero no, quería volverme un ser tan humano que mi ego necesitaba ser alimentado. Tenía que saber lo que hubiera pasado si las cosas hubieran sido distintas. Y bueno, lastimé a personas muy importantes para mí.

Creo que no podía detenerme, siempre he pensado más con los sentimientos que con la razón y eso siempre me ha traído muchos problemas. Esta vez, impliqué a más personas. De lo que ahora estoy segura es que quiero a esas dos personas. A una, la estimo, se ha hecho importante porque quiero su compañía, es un gran amigo al que no quiero perder. Y al otro, debo confesar que es mi primer amor, y sí, a mis tempranos 18 años estoy enamorada, y esta vez, no es simplemente del amor, es de una persona real que tengo a mi lado.


Voy a disculparme apropiadamente con todos, porque lo merecen, eso y más. Pero aún soy torpe y no puedo hacer lo que debo. En verdad, estoy arrepentida de todo el daño que le he causado. Y ahora sólo el tiempo va a sanar nuestras heridas, las pequeñas y las grandes. Gracias por todo, y lo siento mucho en verdad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario